ABONADO DE FONDO, ESTRATEGIA CLAVE EN EL CULTIVO DEL CEREAL

abonado de fondo, estrategia clave en el cultivo del ceral

En los últimos años se está extendiendo la práctica en parte de las explotaciones cerealistas, de aplicar exclusivamente abono de cobertera o aplicación única temprana, sin valorar el impacto directo que esto conlleva en la capacidad de nascencia y ahijado, y por tanto, en el rendimiento y calidad de la cosecha.

Los resultados de un óptimo rendimiento están condicionados por la disponibilidad de nutrientes desde el inicio del ciclo del cereal, así lo indica la comunidad científica y lo evidencia nuestra experiencia con los resultados obtenidos en más de 150 testimonios en campo. A continuación, te comentamos las siete razones por las que debes aplicar abonado de fondo en tu cereal.

 

1. Nascencia y ahijado: claves en la determinación del potencial productivo del cereal
Durante la nascencia, cuando emergen de la semilla la primera hoja y las tres raíces primarias, se requiere de una alta cantidad de energía para la diferenciación celular. El ATP, constituido por fósforo inorgánico, se presenta como mediador energético celular, fundamental durante todo el desarrollo de la planta. Por tanto, es imprescindible que durante la nascencia, las raíces sean capaces de obtener fósforo en cantidad suficiente y disponible.

Durante el ahijado, se forman tallos secundarios desde las yemas axilares de las primeras hojas, por lo que la demanda de energía para la diferenciación y crecimiento celular irá en aumento hasta la etapa de floración. La capacidad de ahijado viene determinada por el potencial genético y está condicionado por factores externos como la humedad, temperatura, densidad de siembra etc. Asimismo, la disponibilidad de nutrientes determinará en gran medida el número de hijos viables, y por tanto, las espigas por metro cuadrado.

 

2. Conformación de un sistema radicular equilibrado desde el ahijado
La generación de un sistema radicular proporcionado y potente en el cultivo del cereal, sienta las bases del crecimiento vegetativo, permitiendo una mayor superficie de exploración, y por tanto, un aumento de la capacidad de absorción de agua y nutrientes, así como la resistencia inducida a factores abióticos como el estrés hídrico y salino.

Destacar que cuando la planta inicia el ahijado ya está conformado el 50% del sistema radicular, constituido por raíces primarias principalmente, dando paso a un crecimiento celular exponencial, donde predomina el desarrollo de raíces secundarias y pelos radiculares. Estos últimos, se desarrollan en las raíces jóvenes, tienen una vida corta y se renuevan cada pocos días, por lo que su proliferación está condicionada por la disponibilidad de nutrientes minerales rápidamente asimilables. Poseen una gran actividad metabólica, conformando, en condiciones ideales, una gran red de captación y transporte de nutrientes y agua; mejoran la respiración celular y movilizan nutrientes a través de la segregación de ácidos orgánicos, sideróforos y vitaminas a la rizosfera. En el estado de dos nudos, se alcanza el 95% de la conformación del sistema radicular final.

El desarrollo exagerado en profundidad de raíces primarias no es garantía de un aumento del rendimiento, más bien, suele ser indicador de falta de nutrientes, agua o de un suelo mal estructurado.

El objetivo debe consistir en lograr una arquitectura radicular equilibrada y potente, proporcionada con la parte aérea, que permita una relación óptima de Nº hijos por planta.

Desarrollo radicular, fenologia cereales

 

3. Balance hormonal. Desarrollo radicular y aéreo equilibrado
Como ya predijeron Charles y Francis Darwin, “se debe considerar a la raíz como el cerebro de la planta, puesto que en ella se sintetizan algunas de las fitohormonas, que regulan el desarrollo fisiológico de la planta y las etapas fenológicas.”

El crecimiento raíz-parte aérea está reglada principalmente por la acción de auxinas y citoquininas y por su balance. Éstas últimas, se sintetizan mayoritariamente en la cofia de las raíces (puntas de las raíces) y se desplazan hacia los órganos superiores incrementando la división y diferenciación celular, y por tanto, potenciando el desarrollo vegetativo en combinación con la acción de las auxinas. Mantener sano y rejuvenecido el sistema radicular garantiza una producción suficiente de citoquininas que anulan el efecto inhibitorio que las auxinas ejercen sobre los puntos de crecimiento secundario (nudos de ahijamiento) evitando un desarrollo dominante apical, es decir, que predomine el desarrollo de madres sobre hijos.
La disponibilidad de Nitrógeno (N), Fósforo (P) y Potasio (K), favorecen un balance hormonal favorable a las citoquininas y por tanto un desarrollo predominante de la parte aérea, en la época de ahijamiento.

De nuevo un correcto desarrollo radicular influye en el potencial productivo del cultivo del cereal, permitiendo la correcta formación del nudo de ahijamiento, para lograr una relación óptima de número de hijos por planta.

 

4. Asegurar la disponibilidad de nutrientes durante todo el ciclo de vida del cereal

Aunque las necesidades máximas de NPK se requieren a lo largo del encañado hasta la floración, si queremos asegurar una buena nascencia y un correcto ahijado, es fundamental que la planta disponga de los mismos desde el inicio, puesto que las plantas jóvenes absorben proporcionalmente más rápido e intensamente los nutrientes que en las posteriores fases de desarrollo.

  • El Fósforo. Se debe dotar de una fracción de fósforo directamente asimilable, movilizable por la planta, y que no se retrograde. Su relación directa con el desarrollo radicular, la capacidad de ahijado, aumento de rigidez celular, y su participación en los procesos de floración, fecundación, granación y calidad del grano, lo convierten como un elemento indispensable que debe estar especialmente disponible desde el inicio, y continuar hasta el final de ciclo de la plantación.
  • Nitrógeno. Componente de aminopurinas y purinas, presentes en la fitohormona citoquinina, promueve el crecimiento de las yemas laterales durante el ahijado. Además, interviene en los procesos de multiplicación y desarrollo celular durante el encañado y espigado. La liberación del nitrógeno deber ser acorde a las necesidades de la planta, puesto que un exceso o deficiencia condiciona el rendimiento y la calidad de la cosecha.
  • Potasio. Tiene un marcado efecto en la precocidad y otorga resistencia a enfermedades, y al estrés hídrico, térmico y salino. Aumenta la rigidez de las plantas mejorando la resistencia al encamado. Influye en el tamaño y peso de los granos, así como en la calidad.
    No hay que olvidar el efecto sinérgico de los tres elementos, cuando son aplicados a la vez desde inicios de cultivo, potenciándose los efectos fisiológicos en la planta, y por tanto, el rendimiento y calidad.

 

5. La eficacia del abonado de cobertera influenciada por el abonado de fondo en cereal
El aprovechamiento del N aplicado en cobertera, está condicionado por el grado de desarrollo que el cultivo ha sido capaz de alcanzar hasta ese momento, ya que una planta con un sistema radicular potente y un sistema aéreo activo y sano, está preparado para una mayor velocidad en la toma y transformación de nutrientes que se demanda en las fases posteriores del cultivo.
La optimización del aprovechamiento del nitrógeno tiene lugar cuando el resto de nutrientes esenciales están presentes y disponibles en cantidades suficientes.

  • Sinergia NP, encargada de producir la energía necesaria para las etapas de encañado, floración y llenado de espigas. Es imprescindible la disponibilidad de fósforo para obtener el máximo rendimiento al nitrógeno aportado.
  • Sinergia NS, la biosíntesis de proteínas y precursores de proteínas se ve favorecida en presencia de aminoácidos azufrados, para los que es necesario la disponibilidad de azufre.
  • Sinergia NK, permite la correcta gestión de la glucosa obtenida del proceso fotosintético, mejorando la absorción y metabolización del nitrógeno, además de aportar resistencia estructural y a estreses abióticos.

Dado que los cereales presentan una gran capacidad de adaptación y rusticidad al medio, éstos modifican su ritmo de crecimiento en función de las limitaciones nutricionales con las que se encuentran. Por lo que los trastornos nutricionales, que reducen el crecimiento y penalizan el rendimiento y calidad, provocados por la falta de aporte de P,K,S con el abonado de fondo, no se caracterizan por síntomas visibles hasta que la deficiencia es grave y el desarrollo y rendimiento del cultivo están muy mermados.

Eficacia del abonado de cobertera

 

 

6. Experiencias en campo que evidencian los beneficios del abondo de fondo en cereal
Cientos de experiencias en campo llevadas a cabo por TIMAC AGRO evidencian la importancia del abonado de fondo, obteniéndose un incremento de hasta un 15% de la capacidad de nascencia y ahijado. El impacto en el rendimiento final puede influir hasta en un 10-15%.
Incluso en suelos caracterizados con un nivel de fertilidad media-alta de fósforo, la respuesta a la fertilización en el momento de la siembra es positiva y rentable.

Y es que, aunque la teoría agronómica invite a no fertilizar de fondo en estos casos, argumentando que los niveles de fósforo teóricamente disponibles son suficientes para satisfacer la demanda de la planta, lo que realmente expresa este valor, es una disponibilidad a lo largo del ciclo del cultivo, condicionada por la movilidad limitada de este elemento y por la dinámica microbiana, que a su vez depende de las condiciones físico- químicas del suelo y la climatología.

Nuestra experiencia demuestra que poner a disposición de la planta desde el inicio, fósforo en forma asimilable, además de nitrógeno y potasio, se traduce en un mayor y equilibrado desarrollo radicular y vegetativo.

Los resultados agronómicos de ensayos, como el realizado en Finca Bizcarra, Monzón (Huesca) durante la campaña 2021-2022 permite observar estas diferencias en desarrollo y producción. La parcela de ensayo cuenta con un suelo de partida con un nivel de fósforo de 25 ppm de fósforo Olsen. Este nivel de fertilidad, en un suelo con textura franco arcillo arenosa, se caracteriza con un nivel medio-alto de fósforo en suelo, esto hace suponer una baja probabilidad de respuesta al abonado de fondo.

Los resultados de la comparación entre la estrategia sin abonado de fondo vs D-Coder Top como fertilizante de fondo, muestran cómo hasta la etapa de ahijamiento, el cultivo sin abono de fondo tiene un sistema radicular poco equilibrado, predominando el desarrollo en profundidad en lugar de un desarrollo fasciculado. El vigor de las plantas madre es reducido obteniendo hijuelos finos y débiles poco desarrollados y vigorosos.

 

Inicio ahijado sin abonado de fondo

 

Los resultados de aplicar D-Coder Top como abonado de fondo muestran un sistema radicular correctamente desarrollado y equilibrado, con mayor número de raíces laterales. El desarrollo de los hijos es fuerte y vigoroso, con mayor nº de hijos viables, destacando su homogeneidad.

 

Inicio ahijado con D-CODER TOP

En el ensayo realizado en la Finca Tardienta, durante la campaña 2021-2022, en un secano semiárido, se demostró la rentabilidad de D-Coder Top como abonado de fondo en el cultivo de cereal, frente al abonado únicamente de cobertera, , alcanzando una rentabilidad de +170 €/ha.

 

7. Liberación de nutrientes según la demanda de la planta. D-Coder Top
D-Coder Top es el único fertilizante que se adapta a las necesidades nutricionales de la planta según el estado fenológico, ya que su tecnología le permite liberar los nutrientes atendiendo a las señales (ácidos orgánicos) emitidas en la rizosfera.

D-CODER TOP en interacción con las raíces del cultivo

 

Este fertilizante está formado por una fracción starter, soluble al agua, que permite la entrega de nutrientes durante la nascencia e inicio de ahijado, a la vez que favorece la rizosfera. La segunda fracción mayoritaria, la constituye la fracción D-Coder, insoluble al agua pero soluble a los ácidos orgánicos rizosféricos, que entrega los nutrientes a demanda, en función de la actividad y necesidades de la planta. Los complejos PES y FMR al ser liberados, potencian la emisión de señales y multiplican la actividad rizosférica, ayudando a conformar un sistema radicular equilibrado y favoreciendo el desarrollo vegetativo.

 

Por todo ello, la eficiencia de las unidades fertilizantes de D-Coder Top es superior al de los fertilizantes convencionales, reduciendo las pérdidas por lavado y volatilización y evitando el bloqueo de nutrientes, especialmente acuciante en suelos arenosos y alejados de la neutralidad. Además, D-Coder Top presenta una salinidad menor que otros fertilizantes del mercado, por lo que su aplicación próxima a la semilla no perjudica su desarrollo, por lo que también está muy indicado en aplicación localizada.