Asesoramiento TIMAC AGRO: Cada parcela tiene su lógica, el error es tratarlas a todas igual
La fertilización es uno de los principales factores que afectan a la producción, eficiencia y rentabilidad de las explotaciones agrícolas. Sin embargo, su manejo exige una precisión cada vez mayor: los planes de abonado deben adaptarse no solo a las características concretas de cada zona, sino también a la variabilidad agroclimática de cada campaña y a las exigencias regulatorias.
TIMAC AGRO ofrece al agricultor una propuesta única que combina soluciones de vanguardia con un asesoramiento técnico personalizado, a través de una amplia red de ingenieros agrónomos interconectada que trabaja directamente sobre el terreno en toda España. Su misión es clara: impulsar explotaciones más productivas, eficientes y rentables que sean, a su vez, respetuosas con el medio ambiente.
Estos asesores reciben formación continua y dispone de herramientas tecnológicas para contar con información en tiempo real de lo que sucede en el mercado y en cada explotación, lo cual supone un valor diferencial:
- Conocen en detalle las prácticas agrícolas y los retos de su zona.
- Son expertos en los cultivos predominantes de su área, lo cual les permite conocer sus necesidades reales.
- Dominan la normativa vigente en fertilización propia de su comunidad autónoma.
- Emplean herramientas de agricultura 5.0 (nuevas tecnologías y asesoramiento personalizado) para el seguimiento del cultivo.
- Adaptan las recomendaciones a la realidad local de cada explotación.
Gracias a esta proximidad técnica y territorial, TIMAC AGRO garantiza un asesoramiento personalizado y orientado a decisiones que generan retorno económico para el agricultor.
METODOLOGÍA DE TRABAJO
Los técnicos de TIMAC AGRO aplican una metodología de trabajo basada en datos cuantificables de cada parcela y del cultivo, para diseñar un plan de abonado personalizado.
1. Analítica de suelos
El primer paso para establecer un plan de abonado y recomendar los fertilizantes necesarios es realizar analíticas de suelo, previas a la siembra, para conocer la fertilidad del suelo.
De este modo sabremos los condicionantes físicos y bioquímicos del terreno, como son la materia orgánica, salinidad, compactación, pH y los niveles de nitrógeno, fosforo y potasio disponible.
Al mismo tiempo, es muy importante conocer la disponibilidad y el tipo de fertilizantes que se aportan al cultivo. En otras palabras, caracterizar su comportamiento en campo y garantizar la disponibilidad de nutrientes gracias a las tecnologías de los productos de TIMAC AGRO.
2. Plan de fertilización
Una vez caracterizada la parcela, revisamos si existe una normativa que limite la cantidad o formas de nutrientes, y diseñamos el plan de abonado adaptado, con el aporte de productos correspondiente a cada estado fenológico. Para ello, cada técnico valorará qué tipo de productos aplicar en fondo y en cobertera, además de ajustar las dosis a las necesidades nutricionales de cada parcela y determinar el momento óptimo de aplicación, teniendo en cuenta la maquinaria de la que dispone el agricultor.
3. Seguimiento del cultivo
Nuestro equipo técnico de asesores se apoya en la herramienta Farming Up! para realizar el seguimiento del cultivo y almacenar información georreferenciada por parcela. Esta tecnología permite anotar observaciones, consultar datos históricos y la previsión agroclimática, además de realizar los planes de abonado, almacenar las analíticas de suelo y diseñar los informes del estado del cultivo.
Asimismo, la teledetección con imágenes satelitales permite evaluar el desarrollo del cultivo, ofreciendo información en tiempo real de la respuesta del cultivo a la fertilización o detectando anomalías dentro de una parcela, para evaluar si el cultivo se está desarrollando conforme a su máximo potencial.
4. Abonado de cobertera
La aplicación del abonado de cobertera corresponde a un momento del ciclo clave para los cereales: la salida de invierno, momento en que la planta necesita mayor cantidad de nitrógeno disponible. Como no todas las campañas son iguales, los ingenieros deben evaluar el estado del cultivo y adaptar los aportes para cada situación.
En cuanto a la eficiencia del abonado de cobertera, viene condicionada tanto por el manejo como por el tipo de fertilizante nitrogenado escogido, ya que este nutriente es uno de los más susceptibles de sufrir pérdidas tanto por lixiviación como por volatilización.
En aquellas parcelas heterogéneas que presentan variabilidad de producción nuestros técnicos emplean herramientas que permiten zonificar por potencial productivo y elaborar mapas de dosificación variable para ajustar la dosis y obtener mayor rentabilidad, a la vez que una mayor eficiencia nutricional que se traduce en un menor impacto ambiental.
En este contexto, es muy importante realizar el seguimiento del cultivo, tanto a pie de campo como mediante imágenes satelitales. Para ello, los asesores técnicos recurren a Farming Up!, que permite visualizar las imágenes satelitales del cultivo con diversos índices, determinar las diferentes zonas de manejo y adaptar las dosis y situación real del cultivo.
5. Bioestimulación
Durante el seguimiento del cultivo los asesores técnicos de TIMAC AGRO visitan las explotaciones para observar el grado de desarrollo del cultivo y su estado vegetativo. En este momento los técnicos cuentan con soluciones para mejorar la calidad de la cosecha o paliar las anomalías que derivarse del estrés debido a condiciones agroclimáticas desfavorables o enfermedades.
A este respecto, la amplia gama de bioestimulantes de TIMAC AGRO permite abordar las diferentes situaciones con la garantía de obtener una buena respuesta del cultivo.
6. Resultados de cosecha
Llegado el momento de cosecha, es preciso valorar los resultados productivos. Para ello, se analiza la producción media obtenida en base a la campaña agrícola, con el objetivo de evaluar las condiciones del año y mejorar en la siguiente campaña.
En conclusión, el trabajo del asesor técnico en el manejo de la fertilización de TIMAC AGRO permite garantizar una alta productividad, mejorar la eficiencia de los nutrientes aplicados y aumentar la rentabilidad, con decisiones apoyadas en los datos técnicos reales de cada campaña.
En otras palabras, podemos decir que el trabajo del asesor técnico, codo con codo con el agricultor, garantiza que los productos se aplican en el momento adecuado, en la dosis correcta y con una distribución precisa, parámetros que aseguran cosechas rentables y de calidad, siendo respetuosos con el medio ambiente.
